Abancay viajó al pasado con la exhibición de autos antiguos por su 151° aniversario
Abancay celebró su historia sobre ruedas. En el marco del 151° Aniversario de Elevación de Villa a Ciudad, la avenida Arenas se convirtió el sábado 1 de noviembre en una auténtica pasarela del tiempo, donde exhibieron buena cantidad de autos del recuerdo durante la IV Exhibición de Autos Antiguos y Clásicos. Los modelos expuestos —verdaderas joyas de colección que datan de los años 60 hasta íconos de finales del siglo pasado— deslumbraron con su brillo restaurado, cromos impecables y ese inconfundible aroma a historia y gasolina. Cada vehículo parecía contar su propia epopeya, despertando sonrisas nostálgicas y la admiración del público que no dejó de fotografiar cada detalle. Coleccionistas y propietarios provenientes de distintas provincias de Apurímac, junto a entusiastas locales, dieron vida a una jornada donde la pasión por la mecánica se mezcló con el orgullo de mantener viva la memoria del automovilismo clásico. “No es solo una exhibición, es un viaje en el tiempo sobre cuatro ruedas”, expresaron los organizadores, mientras el público se dejaba envolver por los relatos, las anécdotas y las melodías de motores que aún laten con fuerza. Entre las piezas más aplaudidas destacó la obra del reconocido mecánico abanquino Jaime Solís, quien presentó un automóvil totalmente ensamblado en su propio taller. Su creación fue el centro de atención, generando admiración y una larga fila de curiosos que querían llevarse la foto del recuerdo. Con el paso de los años, esta exhibición se ha convertido en una tradición esperada por los amantes de la velocidad y la elegancia, un espacio donde convergen el estilo, la cultura y la familia. Cada edición reafirma que en Abancay los motores no solo suenan, sino que cuentan historias
