Docentes cesantes protestaron por pago de deuda social
Los docentes cesantes de Abancay, agrupados en la Asociación de Profesores Cesantes (APCEA), han retomado sus acciones de protesta en un contexto de creciente preocupación por la situación económica y social de quienes dedicaron gran parte de su vida a la educación pública. La movilización a nivel nacional busca llamar la atención de las autoridades gubernamentales sobre la necesidad de cumplir con los compromisos asumidos en materia de pago de pensiones y reparación de la deuda social acumulada a lo largo de los años. Los profesores jubilados denuncian que, en muchos casos, sus ingresos mensuales resultan ser inferiores al sueldo mínimo vital establecido por la ley, lo cual no les permite cubrir sus gastos básicos como alimentación, medicinas, vivienda y servicios esenciales. Esta realidad afecta especialmente a quienes, tras décadas de servicio en el sistema educativo, confiaban en la seguridad de una pensión digna que garantizara una vejez con estabilidad y respeto. Los manifestantes en plantón al frontis de las instituciones expresaron que la deuda social representa una deuda pendiente y un reconocimiento incumplido por parte del Estado hacia los profesores que aportaron su conocimiento y esfuerzo al desarrollo del país. Señalaron que, a pesar de las promesas y pactos firmados, la cantidad de beneficiarios de los pagos pendientes y las mejoras en sus pensiones sigue siendo insuficiente, generando indignación y sensación de injusticia entre la comunidad de docentes jubilados. “Esta situación es un insulto, demuestra la falta de compromiso del Gobierno con nuestros derechos”, señalaron los representantes de APCEA en sus declaraciones públicas, resaltando la necesidad de una solución urgente. Los docentes cesantes exigen a las autoridades nacionales y regionales que adopten medidas concretas para saldar la deuda social de manera definitiva y garantizar que sus pensiones reflejen el valor de su trabajo y aportes al sistema educativo. En este contexto, diversos actores del sector educativo, organizaciones sindicales y defensores de derechos humanos han expresado su respaldo a la causa de los docentes cesantes, reiterando la importancia de cumplir con los compromisos sociales y económicos asumidos por el Estado, que reflejen el reconocimiento a la labor desempeñada durante décadas en beneficio de la educación y la formación de las nuevas generaciones.
