El abandono también daña: ¿quién protege los espacios públicos de Las Américas?
El deterioro del parque del centro poblado Las Américas, en Abancay, merece más que una mirada pasajera. La imagen del busto de Simón Bolívar, aparentemente pintarrajeado y raspado, evidencia no solo una falta de respeto hacia un espacio público, sino también la necesidad de fortalecer su cuidado y vigilancia. Pero el problema va más allá de una escultura. Bancas deterioradas, falta de mantenimiento y un espacio que pierde progresivamente su atractivo reflejan una situación que debería preocupar tanto a las autoridades como a los propios vecinos. Un parque público no es propiedad de una autoridad de turno, sino que es patrimonio de todos. Por ello, su conservación requiere una responsabilidad compartida. Las autoridades deben garantizar mantenimiento, limpieza y protección, mientras que los ciudadanos tienen el deber de cuidar aquello que pertenece a toda la sociedad. Resulta necesario que la autoridad del centro poblado adopte medidas para recuperar este espacio, reparar el busto y rehabilitar las bancas. Asimismo, sería conveniente mejorar la iluminación y evaluar mecanismos de vigilancia que permitan evitar nuevos actos de personas de reputaciones negativas. Las Américas merece espacios públicos dignos. Recuperar este parque no debería verse como un gasto, sino como una inversión en convivencia, identidad y respeto por nuestra ciudad. Y, sobre todo, debemos entender que aquello que hoy alguien destruye o deteriora, mañana hará falta para nuestros propios vecinos y familias.
