Escolares de Abancay realizaron marcha de sensibilización contra los incendios forestales
Ayer jueves 03 de julio, en una mañana llena de entusiasmo y compromiso, la ciudad de Abancay presenció los colores de la conciencia ambiental. La Compañía de Bomberos de la región organizó una hermosa y emotiva actividad que reunió a escolares para recorrer las arterias principales de la ciudad en un pasacalle cargado de mensajes de prevención y respeto por nuestra naturaleza. Era un día hermoso propia del clima primaveral abanquino, los escolares, armados con pancartas llenas de colores vivos y frases llamativas como “Protege nuestros bosques”, “No hagas fuego en la pradera” y “Salva la flora y fauna”, marcharon con entusiasmo, llevando un mensaje claro: ¡Es hora de cuidar nuestros recursos naturales! La iniciativa no solo fue un acto de sensibilización, sino también un recordatorio de la gravedad de los incendios forestales que, en años recientes, azotaron duramente la región de Apurímac. El año pasado, las llamas arrasaron vastas áreas en el interior de nuestra región, dejando un rastro de destrucción, pérdida de vidas y daño irreparable a la flora y fauna silvestre. La quema descontrolada de rastrojos y la negligencia humana fueron las principales causas que alimentaron estos incendios devastadores. El Comandante Departamental de Bomberos de Apurímac, Diter Meléndez, expresó con firmeza: “Nuestro objetivo es prevenir antes que ocurra una tragedia. Queremos que la gente entienda que un pequeño descuido puede convertirse en un incendio de grandes proporciones, que destruye nuestro patrimonio natural y pone en riesgo a las comunidades. La educación y la prevención son nuestras armas más poderosas”. Además, el comandante destacó que el personal de bomberos está en constante capacitación en técnicas de combate y manejo de incendios forestales, con la esperanza de estar mejor preparados ante cualquier eventualidad. “El conocimiento y la preparación son fundamentales para proteger nuestro entorno y salvar vidas”, afirmó con determinación. Este acto de sensibilización en Abancay no solo fue una caminata, sino un llamado a la conciencia, un recordatorio de que cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de cuidar y preservar la belleza natural que nos rodea. Porque, al final del día, todos somos guardianes de nuestros bosques y montañas, y solo con esfuerzo conjunto podremos evitar que las llamas vuelvan a devorar lo que tanto nos cuesta recuperar.
